¿Has llegado a los 30 y te sientes como si te hubiera atropellado un autobús? Es totalmente «normal». Pero, ¿debería ser tu normalidad? Por supuesto que no.
Si tu corazón dice que tienes 25 años, pero tus rodillas, tu espalda y tus niveles de energía dicen: «Señora, por favor, siéntese», tal vez sea hora de revisar tus hormonas.
¿Recuerdas cuando podías dormir toda la noche, pasar todo el día sin fantasear con echarte una siesta y no tenías que colocarte estratégicamente cerca de una salida de aire acondicionado? Podemos ayudarte a volver a esa situación.